La historia no contada

02 de Marzo de 2015 

Westminster y el evangelio en Yucatán, México

Esta es la historia de 2 alumnos del Seminario Westminster, padre e hijo, David Brainerd Legters, padre y David Brainerd Legters hijo, y de Dios desplegando un ministerio impresionante a través de 3 generaciones. Esta historia llega a nosotros por la amabilidad de Wayne Brauning (Graduado en Maestría en Divinidades en el año 60 y en Doctorado en ministerio en el 93), quien la compiló y redactó en colaboración con Jean y Daniel Legters, hijo de David Brainerd Legters hijo, en Febrero de 2015.

L. L. Legters

L. L. Legters

El apellido Legter viene de los Países Bajos en los años 1800 y sobrevive hasta el día de hoy por un pequeño linaje. Leonard Livingstone

 Legters (L.L. Legters) trabajó al inicio del siglo XX con Cameron Towsend para desarrollar la traducción Wycliffe de la Biblia. Él sirvió entre la gente Comanche y Apache en Oklahoma y dirigió el funeral del jefe Gerónimo, quien se había convertido en miembro de la Iglesia Reformada.  L.L. Legters y su esposa  tuvieron sólo un hijo nacido en 1908, David Brainerd Legters.  Brainerd captó la visión de su padre para las misiones mundiales.

Después de ser capacitado en el Instituto Bíblico Moody, Brainerd ingresó al Seminario Teológico Westminster en Filadelfia (USA) y se graduó en 1935. Fue ordenado ministro en la Iglesia Presbiteriana J. R. Miller Memorial, en Upper Darby, Pensilvania. En Diciembre de ese año, Brainerd se casó con Elva McMahon, una enfermera graduada del Johns Hopkins.  Al cabo de un año, se establecieron en el pueblo Maya de Xocempich en Yucatán, México. Aprendieron la lengua maya y sostuvieron un ministerio que duró 44 años para Elva y 66 años para Brairnerd.

Tres Generaciones: David Brainerd, padre y  su esposa Elva, David Brainerd, hijo, y L.L. Legters con su esposa Edna.

Tres Generaciones: David Brainerd, padre y su esposa Elva, David Brainerd, hijo, y L.L. Legters con su esposa Edna.

Hoy,  la península Mexicana de Yucatán es más conocida por la magnificencia de las playas de Cancún y aún más por sus 1126 km. de costa oriental  y las ruinas de los asombrosos templos mayas. A través de cientos de años de reciente historia peninsular, surgió un vasto imperio indígena pagano que adoraba dioses ancestrales y se organizó en algo parecido a ciudades-estados con gobiernos autoritarios y con prácticas religiosas de sacrificios de sangre en los templos. Entonces, España, con su Catolicismo Romano, buscó someter la Península de Yucatán por cerca de más de 170 años. La influencia del Catolicismo Romano es ampliamente evidente y fue siempre sincretista. Durante este tiempo, Dios fue preparando un pueblo para sí mientras formaba embajadores para traer el evangelio de esperanza a los mayas. Cuando el Evangelio Bíblico llegó, encontró tierra fértil.

La pasión de Brainerd fue que la gente maya tuviera la Palabra de Dios en su propia lengua y establecer iglesias locales para la verdadera adoración al Dios Trino así como la enseñanza de sus familias. Él casi se volvió maya, viviendo entre ellos por periodos de meses (a veces descuidando su propia familia), traduciendo el Nuevo Testamento en maya, predicando en español y maya, y fundando una iglesia local tras otra a lo largo de la península. El Nuevo Testamento en maya fue dedicado en 1960, y una Sociedad Bíblica se encargó de la traducción del Antiguo Testamento. Es difícil determinar cuál fue el más grande legado de Brainerd: La traducción de la Escritura, la predicación de esas Escrituras y el cuidado pastoral que brindó personalmente a cientos, o el establecimiento de numerosas iglesias a lo largo del territorio.  Brainerd fue un misionero leal a su llamamiento hacia los mayas. Tenía tan poco interés en los Estados Unidos que, aun cuando se le proveyó un viaje con todos los gastos pagados para que asistiera a la celebración de su 50 aniversario de graduación en Westminster y para recibir un grado de Doctorado Honoris Causa, él envió a su esposa en su lugar. La inversión de Westminster en su educación, en un tiempo en el que el seminario no cobraba colegiatura, ha traído grandes regalías para el reino de Cristo y gran gozo a los mayas.

Brainerd y Alva tuvieron solo un hijo, un varón, a quien también llamaron David Brainerd. Él también creció entre los mayas, siguiendo de cerca a su padre de pueblo en pueblo y viviendo entre los mayas, otra vez, casi convirtiéndose él mismo en maya. Fluido en inglés, español y maya, sintió el llamado de Dios para esta gente necesitada. Cerca de 1951, sus padres enviaron a David a EUA para su preparación a nivel preparatoria y para continuar su educación en los colegios Wheaton y Sterling. Ingresó al Seminario Teológico Westminster, siguiendo el camino de su padre, y se graduó en 1960. En 1961, conoció a Jean Edwards en Yucatán, cuando ella fue por un viaje misionero; se casaron en 1962. Mientras estuvo en el seminario y por varios años después, ellos colaboraron en el ministerio en la ciudad en Filadelfia y tuvieron varios trabajos. Su primer viaje juntos a Yucatán fue en 1963. Así comenzaron varias décadas de trabajo mientras extendían el ministerio del Evangelio a través de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México. 

David y Jean Legters sirviendo juntos

David y Jean Legters sirviendo juntos

Rápidamente llegó apoyo financiero para ellos de muchas fuentes, y en 1965 comenzaron a residir en Mérida, Yucatán. Dios les dio 3 hijos, 2 de ellos aún viven en Yucatán. David y Jean sirvieron juntos en el ministerio a los mayas por 46 años hasta la muerte de David en 2013. Jean continúa sirviendo tanto como su salud se lo permite.

Sus logros son asombrosos. David, con la ayuda constante de Jean, se comprometió con muchas tareas: de la predicación a la enseñanza, edificando y organizando numerosas congregaciones rurales y urbanas, traduciendo a español y maya numerosos libros y artículos reformados tal como el  Sílabo en Teología Bíblica de Edmund Clowney, y entrenando personalmente pastores nacionales. Establecieron el Instituto Teológico Itinerante con más de 25 centros de capacitación para el estudio de la Palabra de Dios y la preparación de pastores y líderes. David sirvió como presidente del Seminario Presbiteriano Nacional en la Ciudad de México por 3 años.

Estudiantes del seminario

Estudiantes del seminario

Juntos David y Jean establecieron el Seminario Teológico Presbiteriano San Pablo y su respetada Escuela de Música Sacra en Mérida, un campus bien equipado fue construido en 1993.

La Iglesia Nacional Presbiteriana de México comenzó a tomar su posición en contra de la teología liberal y los movimientos sociales tempranamente en 1970. En 2013, esta denominación valientemente terminó su relación con la liberal y próspera Iglesia Presbiteriana de EUA (PCUSA).

Aunque es difícil evaluar todos los factores que contribuyeron de forma independiente al ministerio de la familia Legters en México, no existe duda que el impacto de la enseñanza de “todo el consejo de Dios”, provisto por la familia Legters por más de 75 años, continúa siento una gran influencia para bien en la Iglesia Presbiteriana maya y en todo México.

Un análisis de los últimos datos de más de 7 décadas entre los mayas muestra la bendición de Dios sobre el trabajo de este equipo de padre e hijo y aquellos que se les unieron. Se lee más o menos como los primeros capítulos de Hechos. Cuando Brainerd y Elva Legters iniciaron su alcance misionero en 1936, la Iglesia Presbiteriana del Sur de México registraba 50 congregaciones no organizadas y 12 congregaciones organizadas, un presbiterio, y ningún pastor mexicano ordenado. Para 1967, después de 31 años de ministerio, había 250 congregaciones no organizadas, 55 iglesias organizadas con 7 presbiterios y 30 pastores ordenados. Para 2011, sólo 44 años después, hubo un crecimiento fenomenal de 2,000 iglesias no organizadas y 500 iglesias organizadas, 32 presbiterios y 450 pastores ordenados. No importa de qué manera hagamos los cálculos, tal crecimiento a través de un sencillo y sacrificial uso de los medios de gracia solamente puede ser un resultado sobrenatural. También se desarrollaron beneficios sociales de manera que el evangelio se fue esparciendo, haciendo del Estado de Yucatán, uno de los más seguros y estables de México.

Este es el testimonio de la sigilosa transformación de gran número de hombres, mujeres y niños reales, de carne y hueso, y del crecimiento colectivo del cuerpo de Cristo en iglesias locales.

Cornelio Van Til y Elva Legters en Yucatán  en los años 70's

Cornelio Van Til y Elva Legters en Yucatán en los años 70’s

Tales logros suceden sólo cuando Dios mueve a hombres y mujeres fieles para poner sus manos en el arado y no mirar atrás. La familia Legters, llamada por Dios, educados en el Seminario Teológico Westminster, fueron herramientas en la mano del Señor de la cosecha. Sin fanfarrias, ellos plantaron y regaron las verdades de la Escritura que aprendieron en Westminster. Ellos llevaron “el completo consejo de Dios”  a un grupo de personas  paganas y en gran parte inalcanzables; los indios mayas de México. Sobre toda esa tierra hoy, esa amada gente continúa levantando fielmente iglesias de Cristo, regocijándose en su recién descubierto Salvador tal como lo hizo la primera iglesia de Cristo en Jerusalén al escuchar del apóstol Pedro el evangelio de reconciliación en el día de Pentecostés.

Que Dios permita que diariamente nosotros crezcamos más como esta gente en preseverancia dedicada y fiel durante muchos años de servicio entregado a Su Nombre.

Este artículo fue escrito originalmente en inglés y publicado en el sitio web del Seminario Westminster. Para leerlo de click aquí.


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